La Agencia Europea de Medicamentos aprueba su uso para el tratamiento de la taquicardia debida a síntomas de ansiedad y estrés, así también como para promover el sueño.

El espino es una planta conocida y utilizada desde hace siglos en muchos campos, desde el «land scaping» (arquitectura paisajística) hasta la fitoterapia. Diferentes tipos pertenecientes a la misma familia de Rosáceas responden a este nombre pero, cuando hablamos de Espino en Fitoterapia, nos referimos a «Crataegus Oxyacantha», un arbusto muy ramificado, retorcido y espinoso.

Ya por su nombre italiano, Biancospino, entendemos sus características: tiene flores blancas y ramas espinosas. El nombre latino en cambio (Crataegus) se origina en palabras griegas: «Kràtos» significa fuerte y alude a la robustez de la corteza. Oxyacantha deriva de «oxùs» que significa agudo y «àxantha» que significa espina.

Esta planta es conocida y apreciada desde la antigüedad, no sólo por sus propiedades terapéuticas sino también por la fuerza característica de su madera, que siempre ha sido utilizada en la construcción y como combustible. Fue precisamente esta característica y el espeso follaje espinoso lo que lo hizo perfecto para los límites territoriales del campo.

Las sustancias contenidas

La droga del espino, que es la parte utilizada con fines terapéuticos, está representada por las hojas y las sumidades floridas secas, que tienen una composición muy interesante. La droga medicinal debe contener no menos del 1,5% de flavonoides expresados como hipéresis, pero también encontramos otros componentes muy interesantes para fines terapéuticos.

La vitexina, la rutina, la quercetina y la apigenina contribuyen a la acción cardiotónica, mientras que las proantocianidinas, como las catequinas y la epigalocatequina, contribuyen a la acción antioxidante y antiinflamatoria.

Bueno para el corazón

La utilidad y la fama del espino en el sector de la salud se debe a su actividad en el corazón y la circulación cardíaca. También forma parte de la medicina tradicional de muchos países por sus propiedades cardiotónicas e hipotensivas y para tratar trastornos gastrointestinales leves. También es utilizado, con las mismas indicaciones, por personas de todo el mundo, desde México hasta China.

La Agencia Europea de Medicamentos aprueba su uso tradicional para el tratamiento de trastornos cardíacos leves (palpitaciones, taquicardias por ansiedad) y para el tratamiento de síndromes leves de estrés mental, así como para promover el sueño.

La presión sanguínea bajo control

Como ya se ha mencionado, el espino tiene una acción moderadora sobre el corazón, con una actividad cardioprotectora confirmada por estudios in vitro, in vivo y en los últimos años también estudios clínicos. Esos estudios sólo han aclarado el mecanismo de acción y confirmado la eficacia y la seguridad de los preparados de espino.

En la mayoría de los casos, los estudios se llevaron a cabo sobre un preparado patentado (conocido como WS1442) para pacientes con insuficiencia cardíaca de clase II y III de la clasificación de la NYHA (Asociación del Corazón de Nueva York).
La actividad farmacológica se expresa mediante la desaceleración de la contracción cardíaca, lo que la hace particularmente útil en el caso de pacientes con insuficiencia cardíaca asociada a la taquiarritmia.

El espino, aumenta el flujo coronario y disminuye la resistencia periférica, también va a tener un efecto hipotensor similar al de los medicamentos inhibidores de la ECA. También parece tener una leve acción diurética, para la cual, sin embargo, no se dispone todavía de datos significativos. Debido a estas características, parece ser una excelente ayuda para aquellas cardiopatías en las que no están indicados los medicamentos digitales.

Algunos estudios han evaluado su acción antihipertensiva en pacientes diabéticos sometidos a tratamiento farmacológico, para los que se encontró, al final del ensayo clínico, una disminución de 2,6 mmHG de la presión diastólica en comparación con el grupo de placebo, lo que confirma su eficacia en el tratamiento de la hipertensión.

Por último, la presencia de flavonoides con efectos estabilizadores del colágeno también ayuda a mantener la integridad de los vasos sanguíneos. En el estado actual de los conocimientos, la principal indicación para el uso del espino sigue siendo el tratamiento adyuvante de la enfermedad de las arterias coronarias y la insuficiencia cardíaca leve (NYHA II).

Acción sedante

Además de su acción cardiotónica, el espino también es conocido y utilizado por su acción sedante, por lo que se encuentra en muchos preparados para inducir el sueño o aliviar la tensión mental debida al estrés y la ansiedad.
De hecho, esta acción sedante parece deberse sólo en parte a una actividad directa sobre el sistema nervioso central (probablemente mediada por la apigenina con una acción similar a la de la benzodiacepina). De hecho, se piensa que la acción sedante puede deberse a una leve actividad miorrelajante y como consecuencia de la acción sobre el corazón.

Acción antioxidante y antiinflamatoria

Gracias a la presencia de proantocianidinas, el espino también posee una considerable actividad antioxidante debido a su acción de depuración de los radicales libres.
También se están estudiando los efectos antiinflamatorios de la planta in vitro. De hecho, se han encontrado pruebas experimentales de la inhibición del tromboxano A2 y la fosfolipasa A2, ambos implicados en los procesos de inflamación, pero todavía no se conoce bien el mecanismo de acción de estas actividades biológicas.

Reduce el colesterol

Una actividad interesante en la que se están centrando los investigadores chinos especialmente para la especie «Crataegus Pinnatifida» se refiere a la eficacia de los extractos de espino chino en la terapia de los síndromes metabólicos.
Aunque no es la especie comúnmente utilizada en Europa, es sin embargo interesante ver hasta dónde se extienden las aplicaciones de las plantas de la especie Crataegus. De los estudios realizados se desprende que los flavonoides presentes en las hojas de espino pueden reducir las lesiones ateroscleróticas, mientras que la presencia de dos ácidos tripterpénicos (ácido oleanólico y ácido ursólico) parece reducir los niveles de colesterol LDL y VLDL. Por último, también parece existir una acción antidiabética mediada por la acción inhibidora de los flavonoides sobre enzimas como α-glucosidasa, con lo que se reducen los niveles de glucosa en la sangre.

Métodos de utilización

Existen varias formas de administración, tanto líquidas como sólidas (extractos secos titulados). Normalmente se prescribe por vía oral, como tintura madre, macerado glicérico, extracto fluido y extracto seco, pero también puede prescribirse como infusión para infusiones (generalmente para indicaciones sedantes, no para las cardiovasculares, en las que la dosis debe ser precisa y máxima).
Las dosis recomendadas son 160-900 mg de extracto seco hidroalcohólico.

Schulz y sus compañeros recomiendan una dosis diaria de extracto doblemente titulado que permita la ingesta de 4-20 mg de flavonoides totales y 30-160 mg de procianidinas tituladas como epicatequina.
Dado que debe influir en mecanismos de regulación muy finos, los efectos del espino se establecen a lo largo del tiempo, por lo que se recomienda su uso, con prescripción médica, durante un período mínimo de 6 semanas.

Asociado con otras plantas

El espino es una planta manejable que no requiere ninguna precaución particular al administrarla, el espino puede combinarse de muchas maneras y, por lo tanto, puede encontrarse en muchas composiciones y preparaciones sedantes y cardiotónicas.

En diversos preparados indicados para el tratamiento de los trastornos del sueño o del estado de ánimo, se encuentra asociada con la pasiflora y el hipérico, el tilo, la pasiflora o la valeriana, el toronjil, la escocola y el lúpulo. Podemos encontrarlo en forma de un té de hierbas sedante asociado con la lima y la naranja.

En la hipertensión asociada a la dislipidemia, puede ser útil asociarla con Olea Europaea, mientras que en la hipertensión con la hipertensión simpática, es decir, con la hipertensión arterial y las contracciones de los músculos lisos de las arterias debido a la hiperactividad del sistema nervioso, la encontramos junto con extractos secos de valeriana y aceites esenciales de lavanda y enebro.

Aunque se trata de una planta cuya seguridad está ampliamente demostrada, el espino puede interactuar con los digitálicos («Digitalis purpurea»), por lo que no debe prescribirse a quienes ya toman digitálicos u otras drogas que aumentan la fuerza contráctil del corazón.

Mínimas reacciones adversas

La planta es fácil de manejar y no es tóxica. Por lo general, las reacciones adversas reportadas son leves y transitorias: se resuelven cuando se interrumpe el tratamiento.
Las reacciones reportadas incluyen dolores de cabeza, molestias gastrointestinales, mareos y ruborizaciones.

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